El mortero es uno de los materiales más utilizados en revestimientos de fachada, pero no todos ofrecen el mismo acabado ni comportamiento con el paso del tiempo. Elegir el tipo adecuado depende del soporte, del entorno y del resultado que busques.

Mortero monocapa

Es uno de los más comunes por su facilidad de aplicación. Se proyecta directamente sobre el soporte y cumple tanto una función estética como protectora. Destaca por su buena transpirabilidad y su resistencia a la intemperie. Además, está disponible en una amplia variedad de acabados y colores, lo que lo convierte en una opción versátil para obra nueva o rehabilitación.

Mortero acrílico

Contiene resinas sintéticas que mejoran la impermeabilidad y la elasticidad del revestimiento. Es ideal para zonas con alta exposición a la lluvia o movimientos estructurales leves, ya que evita la aparición de fisuras. Se aplica normalmente como capa final sobre sistemas de aislamiento (SATE), proporcionando una superficie continua y decorativa.

Mortero de cal

Se trata de una solución tradicional que ha vuelto con fuerza por su sostenibilidad y su capacidad para “respirar”. El mortero de cal regula la humedad y evita condensaciones, siendo perfecto para restauración de edificios antiguos o entornos con alta humedad ambiental.

En Hermanos Borbolla disponemos de una amplia gama de morteros de distintos fabricantes, adaptados a cada tipo de fachada y necesidad técnica.